El 8 de octubre de 1837 nacía en una granja de Richmond, Virginia, Powhatan Beaty. Sus padres eran libres, pero en los Estados esclavistas esa condición no se transmitía de padres a hijos, así que Powhatan pasó su infancia como esclavo.
En 1849 sus padres se trasladaron a Cincinnati, Ohio, un Estado no esclavista. No queda claro en qué circunstancias consiguieron traer a Powhatan pero ahora sí, por fin a los 12 años Powhatan ya era una persona libre. Al menos sobre el papel, ya que aunque el Norte no fuera esclavista no quiere decir que fuera igualitario. Los negros no podían votar y no podían testificar contra blancos (lo cual daba vía libre a todo tipo de agresiones y delitos contra ellos por parte de los blancos). A pesar de todo esto Powhatan se las apañó para ir a la escuela y para comenzar a trabajar fabricando muebles. Pero su verdadera pasión era el teatro, al que se dedicaba por las noches consiguiendo actuar en centenares de espectáculos de la ciudad.
En 1861 comenzaba la Guerra Civil Americana y en septiembre de 1862 la situación en Cincinnati pasó a ser delicada. El ejército confederado del general Kirby Smith había logrado una aplastante victoria en la Batalla de Richmond, Kentucky y le ponía a apenas 100 millas de la ciudad sin que hubiera defensas de la Unión dignas de tal nombre. Los ciudadanos de Cincinnati se pusieron en acción para proteger su ciudad, y entre ellos Powhatan Beaty y un numeroso grupo de afroamericanos se presentaron voluntarios para construir fortificaciones. Fueron rechazados. Las autoridades no querían negros en su milicia.
Quince días después y con la amenaza aún más en ciernes, las autoridades cambiaron de idea pero por supuesto no fueron capaces de actuar de una manera humana. En plena noche la policía de Cincinnati hizo una redada de todos los hombres negros en edad de trabajar y los pusieron a construir fortificaciones. Quedó así constituida en circunstancias poco honorables la Brigada Negra de Cincinnati, aunque con la distinción de ser la primera unidad de afroamericanos que prestó servicio principalmente militar.

Finalmente el ataque contra Cincinnati nunca se materializó y las acciones de guerra se desplazaron a otros frentes. Pero Powhatan no estaba dispuesto a quedarse cruzado de brazos y pronto llegó su oportunidad. Tras la Proclamación de Emancipación de enero de 1863 los Estados del Norte procedieron a organizar regimientos de afroamericanos. A Powhatan le llegaron las noticias del insigne 54º Regimiento de Massachusetts, reclutó a 47 negros, la mayoría veteranos de la Brigada Negra, y se presentaron en la Casa del Gobernador de Ohio en Columbus para solicitar ser enviados a Boston. El Gobernador de Ohio, David Tod, se puso en contacto con su homólogo en Massachusetts y éste le comunicó que el 54º tenía completas sus filas. Por tanto, Tod solicitó al Ejército de la Unión permiso para formar un regimiento nuevo en Ohio. El permiso fue concedido y así se creó el 127º Regimiento de Infantería de Voluntarios de Ohio. Apenas dos días después de constituirse el regimiento Beaty fue ascendido de soldado a sargento, demostrando sus capacidades y el respeto que le tenían sus compañeros.

Tras tres meses de adiestramiento, en noviembre de 1863 el 127º Regimiento de Infantería de Voluntarios de Ohio fue renombrado 5º Regimiento de Infantería de Color de los Estados Unidos y enviado al combate. Tras un tiempo en Yorktown y en Carolina del Norte fueron puestos bajo el mando del General de División Butler y enviados al Sitio de Petersburg, participando en la Batalla del Cráter que tiene una aparición cinematográfica famosa al principio de Cold Mountain.
Pero la hora de la verdad para Beaty y sus compañeros llegó en septiembre en New Market Heights. El 5º Regimiento tenía que tomar cuesta arriba unas posiciones fortificadas de los Regimientos 1º y 5º de Texas. A las 5 de la mañana del 29 de septiembre de 1864 Beaty puso en marcha a sus hombres, con los rifles sin cargar para evitar disparos accidentales que los delataran. El 5º consiguió acercarse a las posiciones de los texanos y disparar, pero como era de esperar, la respuesta fue demoledora y letal. Beaty recibió una bala en el sombrero, otra en un botón y otra en una cantimplora pero otros muchos no tuvieron tanta suerte. En pocos minutos 365 de los 700 hombres del 5º Regimiento estaban muertos y otros muchos heridos. No quedaba ningún oficial ileso, así que la carga perdió impulso y los hombres se retiraron.
De vuelta a las posiciones iniciales Beaty se dio cuenta de algo. El portaestandarte del Regimiento había sido abatido y la bandera yacía en el suelo abandonada. No había peor insulto ni humillación para un regimiento que perder su bandera. Algo había que hacer. Y Beaty tomó una decisión. Corrió 200 metros bajo el fuego enemigo y consiguió recuperar la bandera. A falta de oficiales, Beaty gritó a los supervivientes del Regimiento que había que avanzar y los hombres corrieron, sin parar hasta que se lanzaron bayoneta calada contra los defensores de New Market Heights. Como en otras batallas de la Guerra Civil Americana se desencadenó una salvaje batalla campal con cuchillos, bayonetas, culatas de rifle y todo lo que hubiera a mano. Los texanos se vinieron abajo y se retiraron. Powhatan Beaty clavó la bandera en New Market Heights. Habían triunfado pero con un coste terrible. Y los supervivientes aún tuvieron que hacer frente a un contraataque al día siguiente.

Los actos de Beaty no pasaron desapercibidos. El General Butler felicitó personalmente a Powhatan y su comandante le propuso para un ascenso a teniente. El Ejército de la Unión rechazó el ascenso ya que consideraba que no podía haber oficiales de color. A pesar de eso, el comandante le concedió el rango de brevet lieutenant (teniente temporal) y le fue renovando en el rango cada dos meses.
Afortunadamente el Gobierno tenía una visión más generosa del sacrificio hecho por los afroamericanos y el 6 de abril de 1865 a Powhatan Beaty le fue otorgada la Medalla de Honor del Congreso. Beaty recibió estas noticias mientras seguía luchando, esta vez en el asalto a Fort Fisher. Poco después la guerra acababa y Beaty volvió a casa convertido en un veterano de trece batallas condecorado con la más alta distinción. Se casó, formó una familia y siguió con su trabajo y sobre todo con el teatro, consiguiendo un gran éxito. Como narraba un periódico local tras una representación de Espartaco:
“Con su fuerte y poderoso físico tenía todo el aspecto de un gladiador romano. La audiencia se inclinaba hacía delante y no se perdía ni una palabra de sus apasionados discursos y cuando acabó se reclinaron en sus asientos con un suspiro de alivio que expresaba claramente lo mucho que les había impresionado. El Sr. Beaty es un gran artista y ha sido muy sabio al escoger a la musa trágica para hacer brillar su devoción artística”.
El gran éxito artístico de Powhatan vino en 1884 de la mano de la famosa actriz afroamericana Henrietta Vinton Davis que visitó Cincinnati en su tour artístico. Tras ver a Beaty quedó tan impresionada que le invitó a unirse a su troupe y así Beaty participó en varias representaciones, incluida una en el Teatro Ford de Washington con varios congresistas y senadores entre el público, además de Frederick Douglass.

Beaty tuvo la suerte de vivir una larga y feliz vida y de ver cómo uno de sus hijos llegó a ser uno de los primeros Fiscales de Distrito negros de Ohio. Powhatan Beaty falleció el 6 de diciembre de 1916 y fue enterrado en el cementerio de la Iglesia Baptista Unitaria de Cincinnati.
